Los recientes despidos de Meta han dejado a los usuarios de la popular aplicación de fitness de realidad virtual Supernatural tambaleándose. La compañía ha reducido drásticamente el soporte para la plataforma, deteniendo efectivamente las nuevas actualizaciones de contenido y manteniendo el precio de suscripción existente de $ 100 al año. Esta decisión, impulsada por el giro de Meta hacia las inversiones en inteligencia artificial, ha provocado una ola de frustración y duelo entre la base de usuarios dedicados de la aplicación.
El atractivo de lo sobrenatural: más que solo ejercicio
Supernatural se hizo un hueco único en el espacio de la realidad virtual al combinar entrenamientos de alta intensidad con entornos virtuales inmersivos y entrenamiento atractivo. Lanzada en 2020, la aplicación se convirtió rápidamente en un título destacado en los auriculares Meta Quest, elogiado por su juego adictivo y su experiencia impulsada por la comunidad. Los usuarios elogiaron la capacidad de la aplicación para hacer que el fitness sea divertido y accesible, incluso para aquellos que tienen dificultades con los gimnasios tradicionales.
El éxito de la aplicación se debió en parte a su modo Juntos, introducido en 2024, que permitía entrenamientos multijugador. Esto fomentó una comunidad muy unida de usuarios, algunos de los cuales organizaron reuniones del mundo real basadas en sus conexiones virtuales. La plataforma ofrecía un sentido de pertenencia, especialmente para quienes vivían en zonas rurales o durante los cierres pandémicos, donde el acceso a los gimnasios era limitado.
El cambio de Meta: la IA tiene prioridad
Los recortes a Supernatural reflejan el cambio estratégico más amplio de Meta hacia la priorización del desarrollo de la inteligencia artificial (IA). La compañía está reasignando recursos a sus plataformas de inteligencia artificial, incluidas Meta AI y iniciativas de gafas inteligentes, al tiempo que reduce las inversiones en sus proyectos de metaverso. Esta medida se produce tras años de importantes pérdidas financieras en el espacio de la realidad virtual y el metaverso, y, según se informa, Meta despidió a más de 1.000 empleados en estas divisiones.
La decisión de detener las actualizaciones de Supernatural manteniendo la tarifa de suscripción ha sido recibida con indignación. Los usuarios se sienten traicionados y se preguntan por qué Meta adquiriría la plataforma para luego abandonarla. Algunos especulan que la empresa simplemente buscaba eliminar la competencia en el mercado del fitness con realidad virtual, mientras que otros lamentan la pérdida de una comunidad próspera.
Dolor comunitario y futuro incierto
La reacción de los usuarios de Supernatural ha sido de conmoción y decepción. Muchos expresan preocupación por la viabilidad a largo plazo de la aplicación, en particular su capacidad para conservar acuerdos de licencia de música. A pesar de la falta de contenido nuevo, algunos usuarios planean continuar usando la biblioteca existente de más de 3000 lecciones, mientras que otros ya están cancelando sus suscripciones.
El futuro de Supernatural es incierto. El éxito de la plataforma dependía de sus actualizaciones periódicas, su entrenamiento enérgico y su comunidad vibrante. Sin estos elementos, corre el riesgo de convertirse en una ciudad fantasma. A pesar de este panorama sombrío, muchos usuarios siguen decididos a preservar la comunidad que Supernatural fomentó, organizando reuniones y abogando para que Meta reconsidere su decisión.
“Esto se siente como un puñetazo en el estómago”, dice Stacey Goff Johnson, una usuaria desde hace mucho tiempo que atribuye a la aplicación importantes mejoras en la salud. “No todo puede ser IA, IA, IA”.
Los recortes a Supernatural sirven como un crudo recordatorio de la volatilidad de la industria tecnológica y la posibilidad de que incluso las plataformas exitosas sean abandonadas en pos de nuevas prioridades. Para sus usuarios leales, la desaparición de la aplicación representa no sólo la pérdida de una rutina de ejercicios sino también el desmoronamiento de una comunidad digital única.














