Para muchos inversores, el objetivo principal es seleccionar las acciones, fondos o criptomonedas adecuados para maximizar la rentabilidad. Sin embargo, una parte importante de la riqueza a menudo se pierde no por malas decisiones de mercado, sino por ineficiencias fiscales.
Según los expertos en impuestos, no navegar estratégicamente por el código tributario puede costarle a un individuo $3,000 o más al año. El problema rara vez tiene que ver con matemáticas complejas; más bien, surge de un malentendido fundamental sobre cómo y cuándo gestionar las obligaciones tributarias.
La falacia de “una vez al año”
Uno de los errores más comunes es tratar la preparación de impuestos como una tarea estacional en lugar de una estrategia financiera continua. La mayoría de los contribuyentes sólo consideran su situación fiscal durante la “temporada de presentación de declaraciones” a finales del invierno o principios de la primavera.
Cuando usted se sienta a presentar su declaración en febrero o abril, la ventana para realizar movimientos estratégicos ya se ha cerrado. Christina Taylor, vicepresidenta de Desarrollo y Entrega de Impuestos en April, señala que considerar los impuestos como un evento que ocurre una vez al año impide que los inversores identifiquen y reclamen créditos y optimizaciones que podrían haberse implementado durante todo el año.
Por qué esto es importante: La planificación fiscal es proactiva. Las decisiones tomadas en junio u octubre con respecto a cómo mantener o vender activos pueden determinar directamente el monto que adeuda en abril del año siguiente.
Descuidar la recolección de pérdidas fiscales
Una estrategia muy eficaz, aunque frecuentemente pasada por alto, es la de recolección de pérdidas fiscales. Esto implica vender inversiones de bajo rendimiento en una cuenta sujeta a impuestos con pérdidas para lograr dos objetivos específicos:
1. Compensación de ganancias de capital: Utilizar pérdidas para cancelar los impuestos adeudados sobre inversiones rentables.
2. Reducción del ingreso ordinario: Si sus pérdidas exceden sus ganancias, puede usar hasta $3,000 por año para compensar su ingreso imponible regular. Cualquier exceso de pérdidas se puede trasladar a años fiscales futuros.
A pesar de estos beneficios, muchos inversores no logran “apretar el gatillo” cuando pierden posiciones. David Kang, fundador de Keeper Tax, señala que los inversores a menudo se aferran a los activos perdidos durante demasiado tiempo, esperando una recuperación que tal vez no llegue. Al hacerlo, pierden el beneficio fiscal inmediato que podría haber reducido su factura actual.
El momento estratégico de las pérdidas
La recolección de pérdidas fiscales requiere un delicado equilibrio entre el desempeño de la inversión y la eficiencia fiscal.
– El beneficio: Tener una pérdida proporciona un “escudo fiscal” inmediato.
– El riesgo: Vender un activo puede provocar una salida permanente de una posición.
– El objetivo: Encontrar el momento en el que los ahorros fiscales superen el potencial de recuperación futura de ese activo específico.
“Cuándo apretar el gatillo es importante para la factura fiscal final, así como para el rendimiento de la inversión”. — David Kang, encargado de impuestos
Resumen
Para proteger su patrimonio, debe ir más allá de simplemente elegir a los ganadores y comenzar a gestionar el “lastre fiscal” de su cartera. Al tratar la gestión fiscal como una disciplina que se aplica durante todo el año y utilizar activamente la recolección de pérdidas fiscales, se pueden evitar miles de dólares en pérdidas evitables.















