Los empleados de Google DeepMind están presionando a los líderes para que se planifiquen planes concretos para protegerlos de posibles acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mientras se encuentren en terrenos de la empresa. La demanda surge tras acontecimientos recientes, incluido el asesinato a tiros de la enfermera de Minneapolis Alex Pretti por parte de agentes federales, que ha aumentado la preocupación entre el personal.
Temores crecientes dentro de las empresas de IA
El lunes, un empleado de DeepMind envió un mensaje interno cuestionando qué medidas existen para garantizar la seguridad física de ICE, citando las crecientes tácticas de los agentes federales. El mensaje recibió más de 20 reacciones, lo que indica una ansiedad generalizada entre la unidad de IA de aproximadamente 3.000 personas. A pesar de esto, los altos ejecutivos de Google –incluidos el director ejecutivo Sundar Pichai y el director ejecutivo de DeepMind, Demis Hassabis– han guardado silencio público sobre la muerte de Pretti, incluso internamente.
Este malestar interno refleja una tendencia más amplia de creciente división entre las empresas de IA y sus empleados con respecto a las acciones de ICE. Si bien los directores ejecutivos de Silicon Valley han evitado en gran medida la confrontación directa con la administración Trump, los empleados de base expresan cada vez más la extralimitación del gobierno.
Incidentes pasados y respuestas de la empresa
Las preocupaciones sobre el ingreso de agentes de ICE a las instalaciones de la empresa no son nuevas. En un incidente anterior en Cambridge, Massachusetts, un agente federal intentó ingresar a una oficina de Google DeepMind sin una orden judicial, pero el personal de seguridad le negó la entrada. Google se negó a comentar sobre el asunto.
La situación se complica aún más por la dependencia de muchas empresas de Silicon Valley de trabajadores extranjeros con visas. Tras procedimientos de investigación más estrictos implementados por la Casa Blanca el año pasado, Google y Apple aconsejaron a los empleados con visas que evitaran salir del país.
Silencio ejecutivo
A pesar del aumento de las tensiones, la mayoría de los ejecutivos de IA se han mostrado reacios a abordar públicamente las acciones de ICE. El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, reconoció internamente el incidente de Minnesota y lo calificó de “ir demasiado lejos”, pero siguen ausentes declaraciones más amplias de los principales líderes tecnológicos como OpenAI, Meta, xAI, Apple y Amazon.
Disentimiento de los empleados
La disidencia no se limita a Google DeepMind. Los empleados de Palantir, una empresa de tecnología de defensa que trabaja con ICE, han cuestionado abiertamente la participación de la empresa, y un mensaje de Slack decía: “ICE son los malos. No estoy orgulloso de que la empresa para la que disfruto tanto trabajar sea parte de esto”.
Se han producido discusiones similares en OpenAI, Google, Anthropic y Meta, donde los empleados han debatido cómo presionar a los líderes para que rompan los lazos con Palantir. Jeff Dean, científico jefe de Google DeepMind, también criticó públicamente a ICE en X, calificando el tiroteo de Alex Pretti como “absolutamente vergonzoso”.
La creciente presión de los empleados subraya una desconexión fundamental entre el liderazgo corporativo y la fuerza laboral en cuestiones de aplicación de la ley de inmigración y extralimitación federal.
La situación pone de relieve los riesgos éticos y de seguridad que enfrentan las empresas de IA a medida que navegan por tácticas gubernamentales cada vez más agresivas, mientras sus propios empleados exigen mayor protección y responsabilidad.















