Centros de datos que impulsan el aumento del gas natural en EE. UU.: aumentan las preocupaciones sobre las emisiones

La demanda de energía alimentada con gas natural en Estados Unidos ha aumentado dramáticamente en los últimos dos años, impulsada principalmente por la rápida expansión de los centros de datos. Una nueva investigación revela que más de un tercio de este crecimiento está directamente relacionado con proyectos de gas diseñados específicamente para alimentar estas instalaciones: energía suficiente para abastecer a decenas de millones de hogares estadounidenses. Este aumento coincide con una reversión de las regulaciones ambientales bajo la administración Trump, lo que genera serias preocupaciones sobre las emisiones de gases de efecto invernadero y las fugas de metano.

Crecimiento exponencial de la demanda

Los hallazgos, de Global Energy Monitor, muestran que casi triplica la demanda de energía a gas en sólo dos años. A principios de 2024, se reservaron aproximadamente 4 gigavatios de capacidad de energía de gas planificada para centros de datos. Para 2025, esa cifra saltó a más de 97 gigavatios, un aumento de 25 veces. Estados Unidos tiene actualmente 565 gigavatios de capacidad de energía alimentada por gas. Si se realizan todos los proyectos en trámite, se agregarían casi 252 gigavatios a la red, una expansión de casi el 50%.

No se trata sólo de construir nuevas plantas; Las empresas de servicios públicos están luchando por satisfacer la demanda, extendiendo incluso la vida útil de las antiguas plantas alimentadas con carbón con la ayuda de regulaciones recientemente flexibilizadas. Si bien el gas natural es más limpio que el carbón, aún produce CO2, lo que representará el 35% de las emisiones relacionadas con la energía en Estados Unidos en 2022.

El problema del metano

La mayor amenaza reside en las fugas de metano durante la extracción. El metano es mucho más potente que el CO2 a corto plazo (80 veces más eficaz para atrapar el calor en 20 años), y la producción de petróleo y gas representa aproximadamente un tercio de las fugas mundiales. Estados Unidos es el mayor productor de gas natural del mundo, lo que significa que este aumento de la demanda llega en un momento crítico, ya que la administración Trump también está debilitando las regulaciones destinadas a prevenir esas fugas.

Energía en el sitio versus conexiones a la red

Los desarrolladores de centros de datos optan cada vez más por la generación de energía in situ, incluidas turbinas de gas y paneles solares, debido a retrasos de años en la conexión a las redes existentes. Esto hace que asegurar el poder sea una carrera competitiva, lo que infla aún más las cifras de demanda.

Sin embargo, no todos los proyectos anunciados se construirán. Los analistas de la industria señalan que algunos desarrolladores exageran la demanda para asegurar condiciones favorables con las empresas de servicios públicos. Las mejoras de eficiencia en la construcción de centros de datos y la capacitación en inteligencia artificial también pueden reducir las necesidades energéticas proyectadas. La escasez mundial de turbinas de gas es otro factor limitante: dos tercios de los proyectos seguidos carecen de proveedores de turbinas confirmados.

¿Qué sigue?

Incluso con estas incertidumbres, el gasoducto incluye casi 30 gigavatios en construcción y otros 159 en preconstrucción. La expansión de la IA garantiza una demanda continua de estas instalaciones, lo que hace que los esfuerzos de mitigación sean cruciales. La pregunta ahora es cómo minimizar el impacto de este aumento, dadas las tendencias regulatorias actuales y las crecientes necesidades energéticas de la industria tecnológica.

Las implicaciones a largo plazo son claras: el auge de los centros de datos está indisolublemente ligado a un aumento significativo de la dependencia estadounidense de los combustibles fósiles, con consecuencias potencialmente graves para los objetivos climáticos.

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