Waymo, el desarrollador de tecnología de conducción autónoma, está instando directamente a los residentes de Washington, D.C. a presionar a sus funcionarios locales para que aprueben regulaciones para el funcionamiento de vehículos totalmente autónomos. La compañía envió un correo electrónico a los suscriptores de su servicio de D.C., pidiéndoles que se comunicaran con la alcaldesa Muriel Bowser, el Concejo Municipal y el Departamento de Transporte para acelerar las aprobaciones.
Durante más de un año, Waymo ha estado solicitando permiso para operar sus robotaxis en el distrito sin conductores humanos; actualmente, las pruebas solo se permiten con un operador de seguridad presente. La compañía insiste en que está “casi lista” para lanzar viajes públicos sin conductor este año, pero cita la falta de luz verde oficial como obstáculo.
La táctica inusual consiste en proporcionar a los destinatarios una carta modelo escrita previamente que se les anima a personalizar. Waymo cree que los mensajes individuales y personalizados tienen más peso entre los legisladores. La campaña se limita únicamente a los residentes de D.C., lo que refuerza su enfoque en la influencia política local.
El portavoz de Waymo, Ethan Teicher, afirmó que la empresa “estará lista para servir a los habitantes de Washington este año” e instó a los funcionarios a actuar. Según Waymo, 1.500 personas se comunicaron con los líderes de D.C. dentro de los primeros 90 minutos después de la explosión de correo electrónico.
Este esfuerzo de lobby directo destaca una tendencia más amplia: las empresas de vehículos autónomos se dirigen cada vez más a ciudades donde las regulaciones existentes no se adaptan inmediatamente a su tecnología. Si bien Waymo ha lanzado servicios en estados como California, Florida y Texas con marcos de vehículos autónomos preexistentes, ahora busca activamente mercados que requieren nueva legislación.
Uber, Lyft y Bird emplearon campañas similares en el pasado para superar los obstáculos regulatorios. El enfoque de Waymo subraya la voluntad de la empresa de eludir los canales de lobby convencionales y movilizar la presión pública para acelerar su expansión. Actualmente, Waymo opera en seis áreas metropolitanas de EE. UU. y planea expandirse a más de diez más este año.
Los esfuerzos de la compañía se producen en medio de discusiones más amplias sobre las regulaciones federales para vehículos autónomos, incluido un proyecto de ley de un comité de la Cámara de Representantes que busca estandarizar las medidas de seguridad y adelantarse a las restricciones a nivel estatal. A medida que la industria de la conducción autónoma madura, el compromiso directo con las comunidades locales se está convirtiendo en una estrategia clave para asegurar el acceso al mercado.
La campaña plantea interrogantes sobre la influencia de las empresas tecnológicas en la política local y si el lobby directo por parte de las corporaciones se volverá más común a medida que las tecnologías autónomas busquen una adopción más amplia.















